jueves, 23 de junio de 2016

Playa Buen Hombre

Los mejores recuerdos de nuestros hijos no van hacer los momentos que pasaron frente al televisor o jugando un juego en sus aparatos electrónicos. Los mejores momentos serán aquellos donde queden plasmados el aroma del mar, el rasguño de haber caído en la arena, la emoción de haber encontrado el caracol mas lindo, las fotos halladas 20 años después de las vacaciones en la Costa de Buen Hombre.

Esta es otra de las playas que recuerdo de mi infancia. 
Allí fríen los mejores pescados, con tostones, batatas fritas y no puede faltar el refresco rojo.
Lugar de personas humildes, en donde las casas tan pequeñas te hacen apreciar mas la tuya, en donde los niños caminan descalzos y con mucha edad todavía están en la primaria.
A pesar de su escasez este pueblo no pierde su carisma, en las calles se ven los grupos jugando dominós, se escucha la música la cual otro grupo baila con alegría y en mi interior siento pena y envidia. Pena por todo lo que le falta, envidia por todo lo que tienen. Tienen de patio una playa hermosa y en sus ventanas un paisaje como hay pocos. Tienen el mas bello atardecer y el mas hermoso amanecer. Tienen tanto y a la vez tan poco.

En su momento Karina pudo disfrutar de este hermoso pueblo y en estas vacaciones me sentí feliz de que Evelis, Belkys, Kyara y Keyla también lo disfrutaran.




























miércoles, 22 de junio de 2016

Una De Mis Playas Preferidas


Cada playa tienen su historia.
Cada una deja sus recuerdos y los míos se pierden en esta playa.
Para algunos es una playa que ha sido descuidada, que es muy trabajoso para llegar, que es la mas peligrosa de todas, en donde algunos visitantes han perdido la vida.
Para mi es la playa de mi infancia, 
la playa en donde íbamos los domingos,
la playa de los paseos de la escuela y de la iglesia,
la playa en donde hace muchos años nos tomamos esta foto.
Es imposible ir a mi pueblo y no visitar el famoso morro con su precioso zapato.
Mi teléfono se me cayó y las fotos salían todas borrosas, pero a pesar de lo descuidado que otros lo encuentran, para mi es un paraíso escondido, una joya a la cual no le sacan el valor que tiene.
No es una playa de arena blanca, no hay sombra y hay muchas piedras pero sigue siendo una de mis playas preferidas.
Si te das una vuelta por Montecristi no dejes de ir!
























Como no disfrutar los 26 kilómetros del viaje en la parte trasera de la camioneta, como en los viajes tiempos. Allí nos fuimos Belkys, sus niñas, Evelis, mis sobrinos y yo. En el camino no podía faltar la parada a comprar algo - esta vez bizcocho dominicano y refrescos rojo.