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miércoles, 22 de junio de 2016

Una De Mis Playas Preferidas


Cada playa tienen su historia.
Cada una deja sus recuerdos y los míos se pierden en esta playa.
Para algunos es una playa que ha sido descuidada, que es muy trabajoso para llegar, que es la mas peligrosa de todas, en donde algunos visitantes han perdido la vida.
Para mi es la playa de mi infancia, 
la playa en donde íbamos los domingos,
la playa de los paseos de la escuela y de la iglesia,
la playa en donde hace muchos años nos tomamos esta foto.
Es imposible ir a mi pueblo y no visitar el famoso morro con su precioso zapato.
Mi teléfono se me cayó y las fotos salían todas borrosas, pero a pesar de lo descuidado que otros lo encuentran, para mi es un paraíso escondido, una joya a la cual no le sacan el valor que tiene.
No es una playa de arena blanca, no hay sombra y hay muchas piedras pero sigue siendo una de mis playas preferidas.
Si te das una vuelta por Montecristi no dejes de ir!
























Como no disfrutar los 26 kilómetros del viaje en la parte trasera de la camioneta, como en los viajes tiempos. Allí nos fuimos Belkys, sus niñas, Evelis, mis sobrinos y yo. En el camino no podía faltar la parada a comprar algo - esta vez bizcocho dominicano y refrescos rojo.









Mi Amiga, Mi Hermana En Mi Pueblo

En varias ocasiones he hablado acerca de mi amiga Belkys y de la amistad que nos une. Este año nos pusimos de acuerdo en coincidir en la misma fecha en Santo Domingo. Aprovechamos que nuestros esposos llegaban mas tarde y ella tomó sus maletas, sus dos hijas, una Caribe Tours y en horas estábamos juntas de camino al Morro.
Fuimos a comer el peor pescado que he comido pero como mi amiga es tan positiva, ella no se queja de nada.
Nuestra amistad es de esa de los cuentos, de esas que duran tiempo sin verse y cuando se ven todo sigue igual. Una amistad sin reproches, en donde nos aceptamos y amamos como somos, en donde lloramos por teléfono pero en persona solo reímos. Una amistad en la que no nos importa dormir las dos con Evelis, matar mosquitos, pasar calor y mucho menos recorrer cientos de kilometros para vernos. Nuestras hijas a pesar de la diferencia de edad han aprendido amarse al igual que nosotras.

Belkys, 
Agradezco a Dios por ti. Eres la hermana mayor (ja, ja) que mis padres no me dieron.
Gracias por siempre estar.
Gracias por existir.
Gracias por amarme.
Gracias por ser tu.
Gracias NEGRA!